Cuando los abogados que fundamos “Innova” decidimos acometer la fusión de nuestros despachos, teníamos el claro propósito de participar de un cambio cultural en este sector, una nueva forma en que los clientes pudieran acceder y relacionarse con los abogados y, para ello, eran necesarios tres requisitos como son la especialización, la excelente atención al cliente y la innovación.

La Especialización de los abogados para ofrecer respuestas más rápidas, precisas y valiosas, porque entendemos que los clientes, no sólo lo exigen, sino que lo merecen. Sólo un abogado que se especializa puede aportar un gran valor al cliente en esa materia. Si el abogado carece de valor, carece de sentido.

La Atención al Cliente, considerando que el servicio no consiste exclusivamente en una respuesta técnica, sino en sumar transparencia a esa relación, escuchar de una forma que le permita conocer a su cliente para ofrecerle una respuesta única y a medida así como una propuesta económica flexible que le otorgue al cliente, por primera vez, la elección en el tipo de facturación que desea. Un trato que permita al cliente elegir la forma de comunicarse, desde la más personal, hasta la más cómoda por lejos que se encuentre. El objetivo es que Innova sea capaz de comprender y adaptarse a cada cliente, y no que sea el cliente a quien le pidamos el esfuerzo de adaptarse a nosotros.

Y la Innovación. Nuestro propio nombre es una apuesta por ello. Innovación, entendida no sólo como un despacho que sabe hacer las cosas de forma diferente, sino que sabe hacer cosas diferentes. Un despacho que vaya anticipando las nuevas realidades desde la enorme experiencia que acumulan sus abogados y con la humildad de formarse continuamente, un despacho que es capaz de cuestionarse lo establecido siempre que se aleje de lo que es justo para los clientes.

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